Los parches llevan impresas divertidas caras para conseguir que los más pequeños de la casa los lleven puestos encima.
Son un nuevo concepto cómodo y práctico gracias al aceite de citronela que desprende un aroma que ayuda a mantener a raya a los insectos que con el calor y la humedad de la primavera y el verano comienzan a proliferar.